La gastronomía india es tan variada como el propio país y tiene tantas especialidades como regiones. Por tanto, no todo es picante ni se puede considerar todo como un "curry". (Eso no quita que muchos platos indios resulten fuertes para quien no esté acostumbrado a la comida especiada. De hecho, aunque haya comido en restaurantes indios fuera de la India, tenga en cuenta que muchos de estos establecimientos están adaptados a los gustos del país en que se encuentran).
La mayoría de los platos suelen ir acompañados de una salsa llamada curry, pero que se prepara a partir de diferentes masalas (combinación de especias y aliños) y que contiene, entre otros, cilantro, comino, ajo, cebolla, jengibre, cúrcuma, chiles, cardamomo, pimienta negra, clavos, canela, laurel, azafrán, macis y nuez moscada, todos los aromas y sabores que atrajeron a exploradores y comerciantes a la India durante siglos.
En muchas zonas de la India la comida tradicional se suele servir en una bandeja de metal grande llamada “thali”. Así pues, cuando vea la palabra "thali" precedida del nombre de una región en el menú de un restaurante, se refiere a un plato completo de comida tradicional de dicha región. Este tipo de platos combinados está compuesto de numerosos cuenquitos llenos de salsas diferentes. Normalmente se suele acompañar también de tortas de pan sin levadura, normalmente hechas de harina de trigo en el norte y de harina de arroz en el sur.
La mayoría de los hoteles de lujo disponen además de una considerable oferta de cocina internacional y en las grandes ciudades es fácil también encontrar restaurantes italianos, chinos, indonesios, malayos, mejicanos, tailandeses, japoneses y libaneses. Por otra parte, numerosas cadenas multinacionales de comida rápida se están abriendo camino incluso en las pequeñas ciudades.
Si bien no se puede considerar la India como un país abstemio, en la mayor parte del país no se suele tomar alcohol con las comidas. De hecho, lo más común es tomar un vaso de leche agria con una pizca de azúcar, sal o especias, un refresco o, simplemente, agua. Sin embargo, en la mayoría de los grandes hoteles y restaurantes con licencia para la venta de alcohol, le servirán con gusto un vaso de la bebida que desee. La industria vitivinícola india es todavía joven, pero avanza con paso firme y se acerca cada vez más a los estándares de calidad de muchos países. Los vinos y licores importados son razonablemente fáciles de encontrar, pero suelen ser mucho más caros que las bebidas locales.
Nota: Hoy en día en la India Gujarat es el único estado que mantiene la ley seca. Sin embargo, los extranjeros que visitan la India pueden obtener una licencia para el consumo de alcohol en las embajadas, misiones diplomáticas y oficinas turísticas de la India en el extranjero, o en las oficinas de turismo del Gobierno de la India en Bombay (Mumbai), Delhi, Madras (Chennai) o Calcuta (Kolkatta).
En la India se cultivan algunos de los más exquisitos y codiciados tés del mundo y, aunque en muchos lugares de la India se sirve una infusión con leche y muchísimo azúcar a partir de unas hojas pulverizadas que han perdido todas sus propiedades antioxidantes, en los buenos hoteles se sirve el té como Dios manda. En la India se cultiva también café de primera calidad y en las zonas del sur se consume mucho más que en las zonas del norte, donde el té siempre es el rey.
Puesto que en la India el agua del grifo no está purificada para el consumo, es preferible consumir sólo el agua que le sirvan en la habitación del hotel, agua mineral, bebidas embotelladas, café y té. Asimismo, es aconsejable llevar siempre consigo tabletas potabilizadoras, por si acaso. Si va a permanecer fuera del hotel durante mucho tiempo, es conveniente llevar una botella de agua o, si va a consumir otro tipo de bebidas embotelladas, usar siempre una pajita.