En la India infinidad de cosas se siguen haciendo a mano, utilizando técnicas y secretos pasados de generación en generación durante siglos y siglos. Brillantes sedas y otras telas tejidas a mano, ropa, alfombras artesanales, imágenes religiosas y elementos decorativos en bronce, madera o piedra, joyas, objetos de cuero, instrumentos de música, perfumes... la lista de riquezas únicas de la región es interminable. Y los precios, como verá, son más que razonables. (Recuerde que estaremos encantados de asistirle en todas sus compras y asesorarle con la voz de un experto), Puede ir a la caza de la ganga en los coloridos y bulliciosos mercados (¡vaya listo para regatear!), en las cunetas de los polvorientos caminos, en los destellantes centros comerciales o las elegantísimas galerías de los hoteles. Muchos establecimientos de confianza que trabajan con turistas le ofrecen la posibilidad de transportar sus compras a su país de origen. Recuerdo, sin embargo, que estos envíos pueden tardar mucho tiempo en llegar.
Recuerde asimismo que las leyes indias prohíben expresamente exportar antigüedades de más de 100 años. Por último, no olvide nunca guardar los recibos y pruebas de compra para justificar la compra y legitimidad de un artículo a la hora de salir del país.