El este de la India resulta tan exótico para la propia India como la India le resulta al resto del mundo. Gran desconocida de los viajeros extranjeros, misteriosa para el resto de la India, rica en una cultura mística y única sumergida en un mundo de bosques, ríos y montañas, el este de la India es un viaje digno de ser disfrutado en todo su esplendor.
Los estados de Bengala Occidental y Orissa y los “siete hermanos” componen lo que comúnmente se denomina como el este de la India. Los bengalíes son intelectuales, emotivos y volátiles, con una inclinación intrínseca a las artes, las ciencias y la cultura. La conversación de un viajero con un habitante de Bengala Occidental, especialmente con un habitante de Calcuta, puede transformarse en una relación para toda la vida. Aunque Calcuta (actualmente Kolkatta) fue en su momento un enorme centro comercial y sigue teniendo un importante puerto y comercio tetero, la vida gira entorno al arte, la literatura, la filosofía y la dialéctica en torno a un centro cultural, dulce legado de la era colonial. Calcuta tiene alma y sólo puede sentirse y tocarse desde allí. Cerca se encuentra Shantiniketan, un gurukul (centro de formación) fundado por Rabindranath Tagore, que sobrevive milagrosamente en la India moderna y donde el bello legado de la música Rabindra Sangeet se sigue enseñando y cantando en sus instalaciones al igual que otras enseñanzas culturales y espirituales. Darjeeling, la ventana a los cumbres del Himalaya y famosa en el mundo entero por su delicioso té es uno de los retiros de montaña preferidos de la India, adaptado al turismo y aún así increíblemente auténtico y cautivador.
Desde el Himalaya hasta los manglares de Sunderban, es una tierra de paisajes mágicos que se extienden a lo largo y ancho de los “siete hermanos”, los siete estados del este: Assam, Nagaland, Tripura, Meghalaya, Manipur, Mizoram and Arunachal Pradesh. Arunachal Pradesh es “la tierra de las montañas de levante”; Assam es un exuberante valle de verdes arrozales, densos bosques y plantaciones de té regados por las poderosas aguas del río Brahmaputra; Manipur la joya de las cascadas, lagos y orquídeas, al igual que Mizoram y Tripura, verdes tierras a ras del cielo rebosantes mitos y leyendas, inolvidables gracias a la naturaleza y el carácter de su gente. El este de la India es un tesoro a la espera de ser descubierto. Desde el Monte Kanchenjunga hasta el tigre de Bengala, el “tren de juguete” de Darjeeling, tés y pastitas en las plantaciones, rododendros, vinos y parques naturales, pagodas y monasterios, paseos en la naturaleza y rutas de senderismo, aguas bravas y cataratas… una tierra para el amante de la naturaleza y la espiritualidad.
Esta región muestra un notable contraste con el resto de la India. El legado de las diferentes familias reales puede verse aún hoy en día en la arquitectura y las costumbres, al igual que el pasado colonial de los bungalows y el estilo de vida reinante en las plantaciones de té. Y aún así, la población mantiene su estilo de vida distinto y natural. De rasgos predominantemente indo-mongólicos, las tribus de esta zona protegen con orgullo una cultura exótica, gloriosa y simple, acorde con los bosques y las montañas, las nubes y los lagos. Los viajeros quedan cautivados por las costumbres y los tocados, las pinturas de guerra que aún se utilizan en los espectáculos de danza y otras celebraciones, las melodiosas lenguas y dialectos, y los rituales de la vida cotidiana que hacen de esta región un lugar único e irrepetible, distinto de cualquier otro lugar de la tierra. Cada tribu tiene su propia identidad y costumbres, si bien el Budismo y el Cristianismo son las religiones predominantes en la región. La zona de Tripura es algo diferente, ya que aquí las tribus se encuentran mezcladas con una gran población bengalí, que ha dado lugar a una cultura híbrida.
Sikkim se encuentra un poco retirada, entre Nepal y Bután, y es un paraíso para los montañeros y un lugar de retiro espiritual budista de referencia, con infinidad de monasterios y un paisaje inspirador.
A lo largo de la costa este de la India se encuentra Orissa, uno de los estados más pobres de la India y, aun así, encantador, con las idílicas playas de Puri, los templos de Bhubaneshwar y el impresionante Templo del Sol en Konark, la carroza del Dios Sol. El complejo de templos recibe miles de peregrinos a lo largo del año, sobre todo durante el festival de Jagannath Puri. Orissa también ofrece pequeños complejos de vacaciones en la playa, reservas de aves, parques naturales y otros muchos aspectos del patrimonio artístico y cultural de la India que incluye famosas danzas y obras maestras.
Cuándo venir
El clima de la región está influenciado por la cordillera del Himalaya, pero es en general cálido y húmedo, con altas temperaturas de entre 35oC to 40oC. Sin embargo, las cumbres de las montañas pueden ser bastante frías. El monzón suele durar de mayo a septiembre, por lo que la mejor época para venir es de octubre a abril.

¡Imagíneselo!

Bengala Occidental presenta una asombrosa variedad, de la rica historia colonial de Calcuta (Kolkatta), visible en su vistosa e impresionante arquitectura, a los laberínticos manglares de Sunderbans, el mayor delta del mundo y lugar Patrimonio de la Humanidad, paraíso de la ornitología.
Llamamos los “siete hermanos” a los siete estados del este, Assam, Nagaland, Tripura, Meghalaya, Manipur, Mizoram y Arunachal Pradesh un paraíso repleto de maravillosos secretos.
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