Como una joya que cuelga del subcontinente indio, este maravilloso país esconde mucho más de lo que su tamaño podría hacerle cree, suficiente para hacerle volver una y otra vez. Playas paradisíacas, frondosos valles, cataratas y ríos de aguas cristalinas, animales exóticos y un patrimonio infinito. No extraña por tanto que Marco Polo describiera Sri Lanka como "la isla de su tamaño más bonita del mundo”. En la antigüedad los árabes se referían a la isla como Serendib, origen del sutil término serendipia. El nombre de Sri Lanka significa “tierra resplandeciente” y la isla nación está sin duda a la altura del epíteto.
Dentro de una sociedad multiétnica y multicultural, el grupo étnico mayoritario en Sri Lanka son los sinhaleses, que practican el budismo, mientras los tamiles son hindúes. Las gentes son increíblemente hospitalarias y abiertas y se sentirá como en casa desde el momento que ponga pie a tierra. Asimismo, le transmitirán su tranquilidad de espíritu, que se refleja en cada aspecto de su cultura, sus suaves bailes, música y artes, que contrastan enormemente con la intensidad de los sabores de su deliciosa gastronomía. Existen un gran número de templos y santuarios extremadamente populares entre los turistas, no sólo como centros de peregrinación, sino como espléndidas muestras de un riquísimo patrimonio. La arquitectura, el arte y la pintura están enormemente influenciada por el budismo y, aunque la época colonial terminó hace mucho tiempo, todavía quedan elementos que crean una interesante y pintoresca combinación. Este legado colonial incluye tanto fuertes e iglesias holandesas como clubes y tribunales británicos.
Las paradisíacas playas de Sri Lanka son uno de los atractivos más obvios, pero no hay que olvidar las montañas en las que se encuentran espectaculares plantaciones de té y antiquísimas ciudades igualmente atractivas y cautivadoras. La capital, Colombo, es una gran ciudad activa y bulliciosa que actúa como principal puerto de Sri Lanka. Muestra una interesante mezcla de antigüedad y modernidad, con una amplia zona comercial y un importante patrimonio histórico. Los templos, iglesias, fuertes y museos de Colombo le mantendrán ocupado durante un par de días en los que podrá disfrutar además de los más exclusivos hoteles y restaurantes, tiendas y ferias de artesanía.
Existen siete lugares Patrimonio de la Humanidad en Sri Lanka, que incluyen ciudades antiguas y templos, así como la selva de Sinharaja. La lista de lugares que visitar es interminable, desde Kandy y el Templo del Diente del siglo XVI a Anuradhapura, primera capital de Sri Lanka, pasando por Galle, Negombo y Pollonaruwa, el Pico de Adán, en las afueras de Colombo o el Fuerte Sigiriya.
Y, por supuesto, no le faltará playa y sol para disfrutar de unas vacaciones de ensueño. Bentota y Hikkaduwa son dos de los lugares más famosos, pero encontrará lujosos resorts en todo el país en los que podrá descansar y relajarse con todo confort y tranquilidad. ¡Y para los aventureros esta isla tiene la respuesta sus deseos! Las instalaciones y materiales de aventura son de primerísima categoría y cubren el más amplio aspecto, desde el windsurf al submarinismo con y sin bombona, rafting, piragüismo o senderismo ¡a gusto del consumidor! El patrimonio natural de Sri Lanka es igualmente famoso en el mundo entero, desde sus 103 ríos y riachuelos a sus cascadas y cataratas, parques naturales y reservas que harán las delicias de los amantes de la naturaleza y donde podrán ver elefantes y leopardos, osos perezosos y puercoespines, entre otros. El Centro de Acogida de Elefantes Pinnawela es un lugar excepcional que atrae a cientos de turistas al año. Se fundó como centro de atención a los elefantes que han perdido a sus madres o manadas y acoge al mayor grupo de elefantes en cautividad del mundo. Es una oportunidad única para los turistas para acercarse y vivir de cerca una experiencia irrepetible cuando la manada de elefantes se acerca al río para bañarse.
El arte y la artesanía tradicional como la talla de madera, la cerámica y la orfebrería están enormemente desarrollados en un país famoso por sus gemas y piedras preciosas. La enorme riqueza cultural de una nación multiétnica como Sri Lanka se refleja en los numerosos festivales budistas, hindúes y cristianos que se celebran con gran fervor y devoción por todo el país.
Si va a visitar el subcontinente indio, asegúrese de incluir Sri Lanka en su itinerario.