{"id":51073,"date":"2020-12-07T10:31:09","date_gmt":"2020-12-07T10:31:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.sita.in\/NewSita?p=51073"},"modified":"2025-09-23T13:37:29","modified_gmt":"2025-09-23T13:37:29","slug":"un-mundo-sostenible-mas-alla-del-crucero-por-los-remansos-de-kerala","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sita.in\/es\/un-mundo-sostenible-mas-alla-del-crucero-por-los-remansos-de-kerala\/","title":{"rendered":"Un mundo sostenible m\u00e1s all\u00e1 del crucero por los remansos de Kerala"},"content":{"rendered":"<p>Aparte de un paseo en una casa flotante con techo de paja, Kerala guarda muchos secretos en sus remansos que s\u00f3lo hay que abrir los ojos para ver. Hay un patrimonio vivo tan rico en historia y gente colorida que le mantendr\u00e1 cautivado en todo momento. Su modo de vida, arraigado en formas de vida tradicionalmente sostenibles, tiene muchas lecciones para quienes deseen aprender. En uno de mis viajes al pa\u00eds de Dios, decid\u00ed dejar de lado el famoso crucero por los remansos de Kerala y experimentar la vida a pie.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Kerala_backwater_cruise_1.jpg\" alt=\"Kerala backwater cruise\"><\/p>\n<h2>La hora azul<\/h2>\n<p>Cuando no est\u00e1 a bordo de una casa flotante, Kerala le muestra una visi\u00f3n diferente.<\/p>\n<p>El aire era fresco y agradable. Respir\u00e9 profundamente para saborear ese momento especial -la Hora Azul- mientras empez\u00e1bamos a caminar junto al canal y los arrozales. Esa tenue luz azul, situada en el l\u00edmite entre la noche y el d\u00eda, anuncia el nuevo d\u00eda. Llenos de magia y potencial, estos momentos de transici\u00f3n pueden revitalizar las mentes y las almas. \u00c9ramos de los pocos que sal\u00edan a pasear por la ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Mi anfitri\u00f3n nos gui\u00f3 hasta un templo local, donde nos quedamos fuera para ver a los lugare\u00f1os que llegaban a rezar: los hombres con sus crujientes dhotis dorados (una envoltura de algod\u00f3n tejida a mano) y las mujeres, bonitas con sus saris color crema, con el pelo decorado con hilos de jazm\u00edn. Vi c\u00f3mo se cocinaba la comida en enormes utensilios encima de un fuego rugiente.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Kerala_backwater_cruise_2.jpg\" alt=\"Kerala backwater cruise\"><\/p>\n<h2>\u00bfLos sacerdotes de Kerala tienen grandes voces?<\/h2>\n<p>Escuch\u00e9 al sacerdote cantando, no cantando (el orador estaba atado a un \u00e1rbol dentro del templo) &#8211; qu\u00e9 voz ten\u00eda. Me acord\u00e9 del cura de la iglesia de Champakulam en la boda que hab\u00eda celebrado en 2010. Qu\u00e9 voz ten\u00eda \u00e9l tambi\u00e9n, cantando como una estrella de rock, micr\u00f3fono en mano mientras dirig\u00eda la boda. Tambi\u00e9n me acord\u00e9 de la novia que tom\u00f3 un sorbo de agua de mi botella -la pobre ten\u00eda sed- y me susurr\u00f3 un Gracias.<\/p>\n<p>Cuando se navega por los remansos en una casa flotante, Kerala tiende a escaparse y se pierde la oportunidad de ver la sostenibilidad innata que practican sus gentes. Se echa de menos ver las casas, anta\u00f1o palaciegas y ahora ruinosas, de los sacerdotes encargados del templo local. Su historia sigue sin ser escuchada.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Kerala_backwater_cruise_3.jpg\" alt=\"Kerala backwater cruise\"><\/p>\n<h2>Diez mil patitos en el campo<\/h2>\n<p>Sali\u00f3 el sol. Los suaves rayos empaparon el agua del canal mientras se levantaba una niebla. Los rayos de sol se colaban entre los cocoteros y el camino mientras segu\u00edamos caminando. Qu\u00e9 vista tan hermosa era.<\/p>\n<p>Pronto me introduje en los sonidos de los remansos, una sinfon\u00eda que rara vez se hace o\u00edr en un crucero por los remansos de Kerala. Comenz\u00f3 con un tractor de ruedas de jaula que preparaba los humedales para la plantaci\u00f3n de arroz. Su rueda de hierro mezclaba con sa\u00f1a el agua y la tierra. Entonces, vi el espect\u00e1culo m\u00e1s asombroso: patitos, al menos diez mil de ellos, s\u00ed, diez mil. Estaban graznando en los arrozales justo al otro lado de la carretera. Me dijeron que val\u00edan al menos 40.000 d\u00f3lares.<\/p>\n<p>La cr\u00eda de patos en los remansos es una vocaci\u00f3n tradicional. Una vez que se ha cosechado todo el arroz justo antes de las lluvias de verano y los campos quedan vac\u00edos, miles de patitos se dirigen a los campos vac\u00edos para alimentarse. Durante seis meses, est\u00e1n en constante movimiento de un campo a otro. Este largo recorrido de alimentaci\u00f3n les lleva hasta las fronteras de Tamil Nadu o incluso m\u00e1s all\u00e1. Al final de la temporada, que es durante las Navidades, se venden finalmente por la carne.<\/p>\n<p>\u00a1Fascinante!<\/p>\n<p>Se parecen mucho a los pastores de yaks\/cabras\/ovejas del Himalaya y a los rabaris de Rajast\u00e1n y Gujarat, que recorren enormes distancias con sus vacas y b\u00fafalos.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Houseboat_Kerala_1.jpg\" alt=\"  Houseboat Kerala\"><\/p>\n<h2>La oportunidad de una vida<\/h2>\n<p>Mi enso\u00f1aci\u00f3n sobre los patos viajeros de Kerala, los cruceros por los remansos que s\u00f3lo captan una parte de la vida aqu\u00ed, y los rabaris de las tierras resecas de Rajast\u00e1n y Gujarat se vio interrumpida por los estruendosos anuncios en malayalam (idioma local) del vendedor de billetes de loter\u00eda. A lomos de un ciclomotor, pedaleaba con la m\u00e1gica promesa de ganar 1 crore de rupias (unos 150.000 d\u00f3lares). Mi anfitri\u00f3n tradujo las tentadoras promesas que retumbaban en el micr\u00f3fono del vendedor de entradas: &#8220;No te lo pierdas&#8221;, &#8220;\u00daltimo d\u00eda para comprar: ma\u00f1ana, ma\u00f1ana, ma\u00f1ana&#8221;, &#8220;Todos ganan&#8221;, &#8220;Ma\u00f1ana es tu d\u00eda&#8221;, &#8220;Todo lo que necesitas es comprar uno&#8221;, &#8220;\u00a1La oportunidad de tu vida!<\/p>\n<p>Dirigido por el Gobierno desde 1967, el sistema de loter\u00eda de Kerala es una forma creativa de generar empleo en el estado y fortalecer las finanzas locales. Es una forma ingeniosa de garantizar un crecimiento econ\u00f3mico local sostenible.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Houseboat_Kerala_2.jpg\" alt=\"  Houseboat Kerala\"><\/p>\n<h2>El pescador con su extra\u00f1a bocina de bicicleta<\/h2>\n<p>Durante un crucero por los remansos de Kerala, podr\u00e1 experimentar la maravillosa variedad de peces locales. Pero aqu\u00ed, en mi paseo matutino, me encontr\u00e9 con el pescador vendiendo su pesca a las mujeres del barrio. Un peculiar claxon de bicicleta anunciaba su llegada y pronto las mujeres acud\u00edan a comprarle sardinas, caballas y otros pescados. Me record\u00f3 al Poder de Goa, el tradicional panadero que vende pan reci\u00e9n horneado y caliente en su bicicleta.<\/p>\n<p>En el mercado de la ciudad de Alleppey, los vendedores me parecieron prepotentes y me dijeron que las tarifas fluctuaban seg\u00fan los d\u00edas de la semana: m\u00e1s caras durante los fines de semana, cuando todo el mundo disfrutaba de un abundante almuerzo sin prisas. El pescador del barco, sin embargo, ten\u00eda una forma diferente de anunciar su llegada: era una canci\u00f3n que cantaba a voz en grito y las mujeres de las casas junto a los canales sal\u00edan a comprar. Una vez m\u00e1s, un asunto r\u00e1pido y vi a una mujer que intercambiaba sus huevos de pato por pescado.<\/p>\n<p>Cuando se est\u00e1 en una casa flotante, Kerala y sus peculiaridades, su ecolog\u00eda autosuficiente y sus pr\u00e1cticas sostenibles casi intuitivas permanecen como detr\u00e1s de un velo. Mientras caminaba por los remansos, empec\u00e9 a ver el modo en que la gente respetaba su patrimonio, los abundantes dones de la naturaleza y conviv\u00eda con las dem\u00e1s criaturas.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Houseboat_Kerala_3.jpg\" alt=\"  Houseboat Kerala\"><\/p>\n<h2>Una taza de t\u00e9 con un nuevo amigo<\/h2>\n<p>\u00bfUn paseo matutino est\u00e1 completo sin una taza de t\u00e9 bien caliente? Nos dirigimos al cercano Chaya Kada (puesto de t\u00e9). Estos puestos constituyen el centro neur\u00e1lgico de la comunidad local, donde la gente acude para su dosis diaria de cotilleo. Uno de los lugare\u00f1os del puesto nos invit\u00f3 a ver su piscifactor\u00eda y sus arrozales. \u00bfSab\u00edas que el cultivo de arroz en los remansos se realiza por debajo del nivel del mar, lo que lo convierte en una pr\u00e1ctica agraria \u00fanica? Incluso tienen un banco de propiedad de los agricultores y dirigido por ellos en los remansos para manejar la parte financiera.<\/p>\n<p>Nuestro nuevo amigo invit\u00f3 entonces a su casa a una ronda de zumo fresco de fruta de la pasi\u00f3n. Ya sea en un paseo o a bordo de una casa flotante, Kerala est\u00e1 llena de experiencias de este tipo en las que la gente se acerca a ti y te abre sus puertas. Las reuniones son enriquecedoras para ambas partes y respetuosas con la cultura de cada uno.<\/p>\n<p>Un conductor de tuk-tuk nos llev\u00f3 de vuelta a nuestro alojamiento.<\/p>\n<p>Caminando por los remansos esa ma\u00f1ana, me di cuenta de la importancia de ser responsable cuando se hace un crucero por los remansos de Kerala o incluso cuando se pasa por los asentamientos en el viaje. Aunque la regi\u00f3n ha sido bendecida con riquezas naturales, tambi\u00e9n es importante disfrutar de ellas de forma responsable. La gente de aqu\u00ed se enorgullece de su alta tasa de alfabetizaci\u00f3n y es crucial que sus encuentros sean mutuamente respetuosos. Recuerde que la pr\u00f3xima vez que realice un crucero por los remansos de Kerala debe llevarse s\u00f3lo recuerdos y dejar s\u00f3lo huellas.<\/p>\n<div class=\"authorsection\">\n<h4>Por: Kuntil Baruwa<\/h4>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aparte de un paseo en una casa flotante con techo de paja, Kerala guarda muchos secretos en sus remansos que s\u00f3lo hay que abrir los ojos para ver. Hay un patrimonio vivo tan rico en historia y gente colorida que le mantendr\u00e1 cautivado en todo momento. Su modo de vida, arraigado en formas de vida tradicionalmente sostenibles, tiene muchas lecciones para quienes deseen aprender. En uno de mis viajes al pa\u00eds de Dios, decid\u00ed dejar de lado el famoso crucero por los remansos de Kerala y experimentar la vida a pie. La hora azul Cuando no est\u00e1 a bordo de una casa flotante, Kerala le muestra una visi\u00f3n diferente. El aire era fresco y agradable. Respir\u00e9 profundamente para saborear ese momento especial -la Hora Azul- mientras empez\u00e1bamos a caminar junto al canal y los arrozales. Esa tenue luz azul, situada en el l\u00edmite entre la noche y el d\u00eda, anuncia el nuevo d\u00eda. Llenos de magia y potencial, estos momentos de transici\u00f3n pueden revitalizar las mentes y las almas. \u00c9ramos de los pocos que sal\u00edan a pasear por la ma\u00f1ana. Mi anfitri\u00f3n nos gui\u00f3 hasta un templo local, donde nos quedamos fuera para ver a los lugare\u00f1os que llegaban a rezar: los hombres con sus crujientes dhotis dorados (una envoltura de algod\u00f3n tejida a mano) y las mujeres, bonitas con sus saris color crema, con el pelo decorado con hilos de jazm\u00edn. Vi c\u00f3mo se cocinaba la comida en enormes utensilios encima de un fuego rugiente. \u00bfLos sacerdotes de Kerala tienen grandes voces? Escuch\u00e9 al sacerdote cantando, no cantando (el orador estaba atado a un \u00e1rbol dentro del templo) &#8211; qu\u00e9 voz ten\u00eda. Me acord\u00e9 del cura de la iglesia de Champakulam en la boda que hab\u00eda celebrado en 2010. Qu\u00e9 voz ten\u00eda \u00e9l tambi\u00e9n, cantando como una estrella de rock, micr\u00f3fono en mano mientras dirig\u00eda la boda. Tambi\u00e9n me acord\u00e9 de la novia que tom\u00f3 un sorbo de agua de mi botella -la pobre ten\u00eda sed- y me susurr\u00f3 un Gracias. Cuando se navega por los remansos en una casa flotante, Kerala tiende a escaparse y se pierde la oportunidad de ver la sostenibilidad innata que practican sus gentes. Se echa de menos ver las casas, anta\u00f1o palaciegas y ahora ruinosas, de los sacerdotes encargados del templo local. Su historia sigue sin ser escuchada. Diez mil patitos en el campo Sali\u00f3 el sol. Los suaves rayos empaparon el agua del canal mientras se levantaba una niebla. Los rayos de sol se colaban entre los cocoteros y el camino mientras segu\u00edamos caminando. Qu\u00e9 vista tan hermosa era. Pronto me introduje en los sonidos de los remansos, una sinfon\u00eda que rara vez se hace o\u00edr en un crucero por los remansos de Kerala. Comenz\u00f3 con un tractor de ruedas de jaula que preparaba los humedales para la plantaci\u00f3n de arroz. Su rueda de hierro mezclaba con sa\u00f1a el agua y la tierra. Entonces, vi el espect\u00e1culo m\u00e1s asombroso: patitos, al menos diez mil de ellos, s\u00ed, diez mil. Estaban graznando en los arrozales justo al otro lado de la carretera. Me dijeron que val\u00edan al menos 40.000 d\u00f3lares. La cr\u00eda de patos en los remansos es una vocaci\u00f3n tradicional. Una vez que se ha cosechado todo el arroz justo antes de las lluvias de verano y los campos quedan vac\u00edos, miles de patitos se dirigen a los campos vac\u00edos para alimentarse. Durante seis meses, est\u00e1n en constante movimiento de un campo a otro. Este largo recorrido de alimentaci\u00f3n les lleva hasta las fronteras de Tamil Nadu o incluso m\u00e1s all\u00e1. Al final de la temporada, que es durante las Navidades, se venden finalmente por la carne. \u00a1Fascinante! Se parecen mucho a los pastores de yaks\/cabras\/ovejas del Himalaya y a los rabaris de Rajast\u00e1n y Gujarat, que recorren enormes distancias con sus vacas y b\u00fafalos. La oportunidad de una vida Mi enso\u00f1aci\u00f3n sobre los patos viajeros de Kerala, los cruceros por los remansos que s\u00f3lo captan una parte de la vida aqu\u00ed, y los rabaris de las tierras resecas de Rajast\u00e1n y Gujarat se vio interrumpida por los estruendosos anuncios en malayalam (idioma local) del vendedor de billetes de loter\u00eda. A lomos de un ciclomotor, pedaleaba con la m\u00e1gica promesa de ganar 1 crore de rupias (unos 150.000 d\u00f3lares). Mi anfitri\u00f3n tradujo las tentadoras promesas que retumbaban en el micr\u00f3fono del vendedor de entradas: &#8220;No te lo pierdas&#8221;, &#8220;\u00daltimo d\u00eda para comprar: ma\u00f1ana, ma\u00f1ana, ma\u00f1ana&#8221;, &#8220;Todos ganan&#8221;, &#8220;Ma\u00f1ana es tu d\u00eda&#8221;, &#8220;Todo lo que necesitas es comprar uno&#8221;, &#8220;\u00a1La oportunidad de tu vida! 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En el mercado de la ciudad de Alleppey, los vendedores me parecieron prepotentes y me dijeron que las tarifas fluctuaban seg\u00fan los d\u00edas de la semana: m\u00e1s caras durante los fines de semana, cuando todo el mundo disfrutaba de un abundante almuerzo sin prisas. El pescador del barco, sin embargo, ten\u00eda una forma diferente de anunciar su llegada: era una canci\u00f3n que cantaba a voz en grito y las mujeres de las casas junto a los canales sal\u00edan a comprar. Una vez m\u00e1s, un asunto r\u00e1pido y vi a una mujer que intercambiaba sus huevos de pato por pescado. Cuando se est\u00e1 en una casa flotante, Kerala y sus peculiaridades, su ecolog\u00eda autosuficiente y sus pr\u00e1cticas sostenibles casi intuitivas permanecen como detr\u00e1s de un velo. 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